Para nadie es un secreto la falta de tolerancia que se vive en Colombia. Diariamente se van registrando todo tipo de casos, desde un bebe llorando y ser golpeado por su madre o niñera por no soportar el llanto, hasta la insensibilidad de ver un animal obstruir el camino y ser maltratado, golpeado y en ciertos casos hasta asesinado.
Son casos sencillos de intolerancia que ya se han convertido en algo de rutina, tanto así que se registran 13 muertes por día y según las estadísticas, de 400 personas, el 54% de las personas aceptan que responden de manera agresiva, a lo que conlleva a solucionar todo tipo de conflicto por medio de un golpe, una bala y hasta un arma blanca.
Según varios estudios, justifican la intolerancia con el estrés y el entorno en el que vivimos los colombianos y siendo así, los conductores de buses están registrados como los más intolerantes del país a causa de las largas jornadas de trabajo, aunque esto no excluye los casos de violencia intrafamiliar.
En estos casos se reúnen muchas infracciones, tanto personales como de la sociedad, es decir, que los valores están perdidos, el respeto por el otro no existe y que por ello, hace falta la cultura ciudadana en el país. 